DICHOS IRÓNICOS Y SARCÁSTICOS


58).- En España sabido es que puedes encontrar la mejor cocina del mundo. ¡Y cierto es!… Mientras el presidente Zapatero le da pinchos morunos a Rajoy y éste con la boca llena no para de revolver la ensalada con todos sus ingredientes, llegan los segundos platos, que los confeccionan afanosamente los capitalistas. Los postres, con todas sus delicias, los que quieren llegar al poder y a los ciudadanos siempre les toca recoger la mesa. ¡Y además no les dan propina! 


63).- Un niño de lo más entusiasmado, llegando su padre a casa de lo más cansado de su trabajo, le exclamó; ¡Papá como me gustan las aventuras de Superman, las de Batman y las de El Capitán Trueno!…

       El hombre, muy fatigado, poniéndose serio se quitó la chaqueta, y arrojándola sobre el sofá le respondió:

    Mira hijo… De eso ya ha pasado mucho tiempo: Actualmente Superman, se encuentra en una residencia de ancianos, que a malas ya no la puede pagar y el hombre se encuentra como un higo.  A Batman, esta mañana al ir al trabajo, le he visto pidiendo a las puertas de un supermercado, y El Capitán Trueno, arrastra en sus carnes una artrosis galopante… ¡El único que se encuentra como un toro es tú padre y está loco por irse a su corral, a ver si puede dormir un poco!… ¡No sé si lo comprendes!…   


67).- Desde hace tiempo lo vengo pensando, y aún no entiendo lo que les ocurre a todos los chorizos, fraudulentos, terroristas y demás ganado, ya que cuando los meten entre rejas todos se ponen enfermos… ¿Por qué será?… ¿Quizá sea el agua de la prisión?…


72).- España es como un gran casino. Nos guste o no. Todos jugamos en él y siempre perdemos. La única que gana es la banca.


73).- ¿Sarcasmo o ironía?…

     Me encontraba en mi casa escribiendo mis tonterías y sonó el telefonillo. Abrí la puerta y pude ver como por las escaleras subía un hombre de avanzada edad. Le costó un gran esfuerzo subir, hasta tal punto que me angustié, aunque me hubiera molestado. Una vez frente a mí y con la lengua fuera me dijo: ¡Perdóneme!… ¡Creo que me he equivocado de puerta!… ¿Sabe usted donde se ha muerto doña Bárbara?…


Continuará…

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